Entre los paisajes de Mallasilla, un grupo de mujeres aymaras protagoniza una escena que llama la atención por la combinación de tradición y deporte. Son las conocidas “cholitas golfistas”, quienes cada lunes aprovechan la cancha del La Paz Golf Club para practicar golf.

Con sus polleras, mantas y sombreros bombín, las mujeres recorren el campo y participan de una práctica que, según los registros difundidos, se mantiene desde hace varias décadas.

La posibilidad de jugar surge de una iniciativa del club que permite que, una vez por semana, trabajadores de mantenimiento, personal de apoyo y caddies utilicen gratuitamente las instalaciones para practicar este deporte.

Muchas de las mujeres aprendieron a jugar mientras desempeñaban sus labores en el club. Algunas trabajaron como caddies, acompañando a los jugadores y familiarizándose con el recorrido, los palos y las características del terreno. Con el tiempo, comenzaron a practicar por cuenta propia y convirtieron el golf en parte de sus actividades.

Esta particular tradición fue capturada por el fotógrafo Michael Dunn, quien retrató a las mujeres durante una de sus jornadas en el campo de golf de Mallasilla. Las imágenes fueron difundidas en el marco del Día Mundial de la Fotografía.

Más allá del deporte, las fotografías muestran una faceta poco habitual de La Paz: mujeres con vestimenta tradicional aymara practicando una disciplina asociada históricamente a otros espacios sociales.

Así, cada lunes, el verde de la cancha se encuentra con los colores de las polleras y la identidad de estas mujeres, dando lugar a una postal que refleja parte de la diversidad cultural y deportiva de la ciudad.

Revista Estamos Vivos 

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