La Universidad Mayor de San Andrés aprobó este 22 de abril en La Paz la creación de su primera Comisión de Género, una instancia orientada a promover condiciones equitativas, seguras y libres de violencia para las mujeres universitarias, convirtiéndose en la primera universidad pública del país en institucionalizar este tipo de espacio.
La decisión fue asumida por el Honorable Consejo Universitario como respuesta a una problemática evidenciada dentro de la comunidad estudiantil. La nueva comisión tendrá como ejes centrales fomentar el liderazgo femenino, resguardar la integridad política y psicológica de las estudiantes, y fortalecer mecanismos de prevención y atención ante situaciones de violencia y discriminación.
La rectora, María Eugenia García, destacó que la medida busca generar cambios estructurales más allá de lo simbólico. Señaló que el objetivo es garantizar una participación real de las mujeres en espacios de decisión, en entornos seguros, y remarcó que la universidad aspira a que esta iniciativa sea replicada en otras instituciones del sistema público.
El impulso para la creación de esta instancia surge de un diagnóstico elaborado durante la Escuela de Lideresas de la UMSA, desarrollada entre mayo y noviembre de 2025, donde se aplicaron 1.000 encuestas a estudiantes. Los resultados revelaron que el 65% de las mujeres evitó postular a cargos de representación por temor a críticas, falta de apoyo o posibles represalias, reflejando barreras persistentes en la participación universitaria.
A estos datos se suman percepciones generalizadas de desigualdad de género, presencia de estereotipos y manifestaciones de violencia simbólica, además de una respuesta institucional considerada insuficiente frente a estas problemáticas.
En ese contexto, la rectora subrayó que, en casi 195 años de historia de la UMSA, solo dos mujeres han ocupado el rectorado, lo que evidencia brechas estructurales en la participación femenina. La creación de la Comisión de Género, afirmó, responde a una demanda legítima del estudiantado y representa un paso hacia una universidad más inclusiva, democrática y con igualdad de oportunidades.
Revista Estamos Vivos

