El crucero MV Hondius, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia (Argentina) con destino a Cabo Verde, permanece bajo seguimiento sanitario en el Atlántico tras registrarse un brote de hantavirus que dejó tres personas fallecidas y varios casos sospechosos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que existe la posibilidad —aún en evaluación— de transmisión de persona a persona dentro del barco, debido al contacto cercano entre algunos de los afectados. La especialista Maria Van Kerkhove señaló que esta hipótesis se maneja como medida de precaución.

Según los reportes, el primer fallecimiento ocurrió el 11 de abril en un pasajero neerlandés. Días después, su esposa murió en Sudáfrica tras abandonar el crucero, siendo uno de los casos confirmados. El 2 de mayo se registró una tercera muerte a bordo, considerada como caso sospechoso.

Además, un pasajero británico permanece hospitalizado en Johannesburgo, mientras que dos tripulantes presentan síntomas respiratorios y reciben atención. En total, se han identificado al menos siete casos entre confirmados y sospechosos.

El barco llegó el 3 de mayo a Praia, en Cabo Verde, pero no desembarcó. Hasta el momento, no está confirmado su ingreso a otro puerto. El Ministerio de Sanidad de España evalúa la situación, sin definir aún si permitirá su llegada a las Islas Canarias.

A bordo se mantienen medidas de aislamiento, control médico y protocolos de higiene, según la empresa Oceanwide Expeditions. Paralelamente, se realiza el rastreo de contactos de personas vinculadas a un vuelo relacionado con uno de los casos.

La OMS reiteró que, aunque el brote sigue en investigación y puede ser grave, el riesgo para la población general se mantiene bajo.

Revista Estamos Vivos

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