Las movilizaciones de choferes en el Norte paceño obligaron al Gobierno a desplazar este jueves una comisión de autoridades, maquinaria pesada y cisternas de diésel hasta Caranavi, en busca de acuerdos que permitan destrabar el conflicto y rehabilitar el tránsito en la región. El sector exige abastecimiento continuo de combustible y mejoras urgentes en las carreteras afectadas por el deterioro.

La comitiva gubernamental llegó encabezada por los viceministros de Transportes e Hidrocarburos, acompañados por técnicos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), quienes iniciaron mesas de diálogo con los transportistas movilizados.

Según informó el viceministro de Transportes, Hugo Criales, los choferes permitieron el ingreso del personal y de los equipos desplazados desde otros puntos del departamento. Además de la maquinaria pesada, también ingresaron cisternas con diésel que permanecían detenidas debido a los bloqueos instalados en la vía.

Los transportistas denunciaron que la escasez de gasolina y diésel continúa afectando sus operaciones, mientras que el mal estado de las rutas en varias zonas del Norte paceño incrementa los riesgos y dificulta la circulación vehicular.

Desde el Gobierno señalaron que ya se trabaja en la intervención de sectores considerados críticos junto a especialistas de la ABC. La autoridad también indicó que el país mantiene un programa de rehabilitación vial, aunque admitió que las soluciones definitivas para varias carreteras requerirán trabajos prolongados.

Revista Estamos Vivos 

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