El ingreso de un nuevo frente frío lluvioso se intensificó en varias regiones de Bolivia desde este pasado martes 26 de mayo, provocando un marcado descenso de temperaturas, lluvias, vientos de leves a fuertes y posibles nevadas en zonas altas del país. El fenómeno climático afectará principalmente a departamentos del sur y centro del territorio nacional y se extenderá hasta la primera semana de junio, generando preocupación por el incremento de enfermedades respiratorias.

Se advierte sobre posibles nevadas en regiones ubicadas por encima de los 2 mil metros de altura debido a la humedad y al descenso térmico registrado en sectores elevados. Además, las condiciones atmosféricas podrían variar e incluso intensificarse dependiendo de la trayectoria que tome el sistema frontal en los próximos días.

Ante este panorama, médicos y autoridades recomiendan reforzar las medidas de prevención para evitar problemas de salud, principalmente infecciones respiratorias, resfríos y cuadros gripales que suelen incrementarse durante el ingreso de frentes fríos. Entre las principales recomendaciones están el uso de ropa abrigada, proteger especialmente a niños y adultos mayores, evitar cambios bruscos de temperatura y consumir bebidas calientes para mantener el cuerpo estable frente al frío.

También se aconseja mantener una buena alimentación, reforzar el consumo de frutas ricas en vitamina C, lavarse las manos constantemente y evitar exponerse a la lluvia o al viento por tiempos prolongados. En caso de presentar síntomas respiratorios persistentes, se recomienda acudir oportunamente a un centro médico para evitar complicaciones de salud.

Asimismo, las autoridades pidieron precaución a transportistas y conductores debido al riesgo de derrumbes y deslizamientos en rutas vulnerables por las lluvias constantes. Entre las zonas con mayor probabilidad de emergencias se encuentran los Valles Cruceños, principalmente sectores como Petacas, Bermejo y Samaipata. También se mantiene vigilancia en la carretera entre Villa Montes y Tarija, carreteras a los Yungas donde no se descartan nuevos deslizamientos por la inestabilidad climática.

Revista Estamos Vivos

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