El empresario y político Samuel Doria Medina aseguró este martes que, tras el primer mes de gestión del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quedó superada la percepción de un “Gobierno bicéfalo” y que hoy no existe duda de que el presidente Rodrigo Paz es quien dirige el país. La declaración se produjo en medio de las tensiones públicas que han marcado la relación entre el mandatario y el vicepresidente Edmand Lara.
El pronunciamiento fue emitido a través de redes sociales, donde Doria Medina destacó que la conducción del Ejecutivo se ha definido por “los aciertos de uno” y “lo impredecible del otro”, en alusión a Paz y Lara. Según afirmó, estos elementos, sumados al carácter presidencialista del sistema político boliviano, habrían consolidado la figura del Jefe de Estado al mando.
Las fricciones entre ambas autoridades han sido frecuentes durante el primer mes de Gobierno. Lara cuestionó reiteradamente la falta de comunicación con el presidente y criticó decisiones del Ejecutivo; sin embargo, en la última semana dejó de formular observaciones públicas. A pesar de ello, persisten señalamientos del vicepresidente sobre una supuesta influencia de Doria Medina en la administración gubernamental, debido a la cercanía de al menos tres ministros con el líder de Unidad.
El político también remarcó que, pese a los inevitables roces internos, “el volante está y va a estar en manos del presidente”, lo cual —dijo— garantiza estabilidad institucional. Añadió que en la cultura política del país, un mando dividido provoca descontrol en la gestión.
Las declaraciones reactivan el debate sobre el equilibrio y la coordinación dentro del binomio presidencial, en un contexto donde la consolidación del liderazgo de Paz se presenta como un elemento clave para el rumbo del nuevo Gobierno.
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