La expresidenta Jeanine Añez negó este martes que su Gobierno tenga responsabilidad en las muertes registradas en Senkata y Sacaba en 2019. En una entrevista con CNN, afirmó que las decisiones tomadas entonces respondieron a un contexto de emergencia y que acepta someterse a una investigación imparcial, como recomiendan organismos internacionales.
Añez sostuvo que el Decreto Supremo emitido durante su gestión —cuestionado por habilitar la intervención militar a pedido de la Policía— no tenía como objetivo causar víctimas. “Ver bolivianos morir fue algo muy duro para mí, pero yo no soy responsable de esas muertes. Mi Gobierno no provocó esa situación de violencia”, señaló. Según relató, en ese momento se les informó que existía riesgo de una explosión en la planta de Senkata, lo que habría causado daños graves.
La exmandataria atribuyó la narrativa que la señala como responsable a sectores políticos contrarios. “El socialismo del siglo XXI inventa relatos. Ese decreto no autoriza matar a nadie y lo aprobó todo el gabinete”, afirmó. También cuestionó que algunos informes internacionales la etiqueten como “presidenta de la masacre”, pero remarcó que estos recomiendan una investigación independiente y no la responsabilizan directamente.
Añez recuperó su libertad el 6 de noviembre, tras casi cinco años de prisión por el caso “golpe de Estado II”. Su sentencia fue anulada bajo el argumento de que debió ser juzgada mediante un proceso de responsabilidades, y no en la justicia ordinaria. Sostiene que existe manipulación en las conclusiones que la señalan como única responsable y reiteró que una indagación previa, realizada durante su administración, determinó que los proyectiles que causaron muertes no correspondían a uso militar.
Consultada sobre la posibilidad de que el Gobierno de Rodrigo Paz impulse una nueva “comisión de la verdad”, afirmó estar dispuesta a cualquier investigación “seria e imparcial”, distinto —dijo— al proceso impulsado durante el gobierno de Luis Arce. “¿Quién mató a esas personas?”, cuestionó, insistiendo en que su administración no originó la violencia de 2019.
Revista Estamos Vivos

