Para garantizar que el beneficio del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) llegue a las familias más vulnerables de manera transparente y sin intermediarios, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas habilitó un canal oficial de verificación digital. Las personas interesadas pueden confirmar si están habilitadas ingresando a la página web http://www.gestora.bo, en la sección “Programa PEPE”, donde deberán ingresar su número de carnet de identidad y su fecha de nacimiento.

El sistema utiliza exclusivamente los datos oficiales de los cinco bonos y rentas que permiten acceder al beneficio: Bono Juana Azurduy, Bono Juancito Pinto, Bono Anual de Indigencia o Ceguera, Bono por Discapacidad Grave o Muy Grave, y Renta Dignidad para no rentistas. Esto significa que quienes hayan recibido alguno de estos bonos hasta el 30 de noviembre de 2025 (en el caso del Bono Juana Azurduy, Juancito Pinto, discapacidad y ceguera) o hasta la fecha correspondiente del registro en la Renta Dignidad, ya están automáticamente habilitados para cobrar el PEPE.

Las autoridades del Ministerio de Economía recalcan que no existen inscripciones presenciales, intermediarios ni gestores autorizados, y que cualquier intento de cobro fuera de los canales oficiales es fraudulento. Además, el PEPE no reemplaza ni modifica los bonos y rentas regulares, sino que se trata de un apoyo adicional y temporal para aliviar el impacto de la inflación y garantizar que las familias mantengan su poder adquisitivo.

El beneficio puede cobrarse en cualquier banco del país donde la persona beneficiaria recibe habitualmente otros bonos o rentas, presentando únicamente su carnet de identidad original y vigente. El pago se realiza en tres cuotas de Bs 150 entre enero y marzo de 2026, o de forma acumulada hasta el 30 de abril de 2026, fecha límite establecida por el Gobierno para recibir el apoyo económico. Esta modalidad busca asegurar que todos los hogares habilitados tengan la oportunidad de cobrar el PEPE sin complicaciones y de manera segura.

De esta forma, el PEPE se consolida como una herramienta de protección social directa, transparente y accesible, diseñada para llegar a los hogares que más lo necesitan, evitando duplicidades, fraudes o confusiones sobre quiénes son los beneficiarios y cómo acceder al beneficio.

Revista Estamos Vivos 

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