Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) despachó este martes 1,1 millones de litros de gasolina y 50.000 garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) para abastecer a las ciudades de La Paz y El Alto.
Según informó la estatal, el suministro de combustible se ve afectado por dificultades en el ingreso de camiones cisterna hacia la planta de Senkata. Debido a esta situación, la gasolina llegó en volúmenes limitados a través de rutas alternas.
Esta restricción impacta en la distribución habitual en las estaciones de servicio, por lo que el abastecimiento no se realiza con normalidad.
Ante este escenario, YPFB aplica medidas temporales para organizar la entrega del combustible y del gas disponible, con el objetivo de cubrir la demanda de la población.
La empresa también señaló que el personal de la planta de Senkata continúa operando de manera constante para mantener el suministro, pese a las condiciones actuales.
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