El mundo del fútbol está de luto. Diogo Jota, delantero del Liverpool, y su hermano André Da Silva fallecieron este jueves 3 de julio en un trágico accidente de tránsito ocurrido mientras viajaban entre España y Portugal.

Según el reporte oficial de la Guardia Civil española, el vehículo en el que se trasladaban salió de la vía mientras intentaba adelantar a otro automóvil. Todo apunta a que una llanta estalló, lo que provocó la pérdida de control y el posterior incendio del auto. Pese al esfuerzo de bomberos y personal sanitario, ambos hermanos murieron calcinados.

La noticia ha causado conmoción en el Liverpool FC y en todo el entorno futbolístico. “Estamos devastados. Esta pérdida es simplemente inimaginable”, publicó el club inglés, pidiendo respeto a la privacidad de la familia y prometiendo apoyo total a sus seres queridos.

La Federación Portuguesa de Fútbol también expresó su pesar por la muerte de “dos campeones”, recordando a Diogo Jota como un jugador con energía contagiosa y muy querido tanto por compañeros como rivales.

Dos hermanos, una misma pasión

Diogo Jota, de 28 años, era uno de los jugadores más queridos del Liverpool. Su carrera comenzó en Portugal con el Paços de Ferreira y el Porto, antes de destacar en el Wolverhampton de Inglaterra y fichar por el Liverpool en 2020 por más de 41 millones de libras.

Su hermano menor, André, de 26 años, también era futbolista. Jugaba en el Futebol Clube Penafiel de la segunda división portuguesa, siguiendo los pasos de Diogo con la esperanza de llegar tan lejos como él.

Hoy, ambos son recordados no solo por su talento en la cancha, sino por el profundo lazo fraternal que los unía hasta el final.

Revista Estamos Vivos

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