La celebración del Año Nuevo Andino Amazónico Chaqueño en Tiwanaku registró este año una asistencia significativamente menor a la de gestiones anteriores. De acuerdo con datos del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiwanaku (CIAAAT), la reducción de visitantes estuvo relacionada con los bloqueos de carreteras que afectaron el acceso al sitio arqueológico.
“El centro de Kalasasaya ha albergado aproximadamente 800 personas en la celebración. Normalmente suelen participar 10.000 o 15.000 personas”, informó el director del CIAAAT, Gonzalo Choque.
La disminución de asistentes también impactó en la llegada de turistas extranjeros. Según el reporte, entre 50 y 100 visitantes internacionales lograron arribar al complejo arqueológico, una cifra inferior a la registrada en años anteriores debido a las dificultades de transporte.
El descenso en la afluencia tuvo repercusiones en distintos sectores vinculados al turismo local, como la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio y la actividad artesanal. De acuerdo con estimaciones de la institución, los ingresos generados durante esta celebración estuvieron muy por debajo de los montos habituales.
Con el propósito de apoyar a quienes lograron llegar hasta Tiwanaku pese a las dificultades en las rutas, la administración del complejo arqueológico decidió habilitar el ingreso gratuito durante la jornada.
Choque señaló además que varias de las actividades previstas para el Willkakuti se vieron afectadas por los conflictos y advirtió que la recuperación del flujo turístico podría tomar tiempo. “Muchos extranjeros ya suspendieron sus viajes y eso tiene repercusiones a corto y mediano plazo”, indicó.
Ante este panorama, las autoridades anunciaron que impulsarán campañas de promoción y difusión con el objetivo de fortalecer nuevamente la actividad turística y atraer visitantes al principal sitio arqueológico del país.
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