La moneda boliviana ha ganado terreno frente al peso argentino en las regiones fronterizas de Bermejo y Yacuiba, donde el tipo de cambio ha experimentado una caída acelerada en lo que va del mes. Actualmente, 1.000 pesos argentinos se cotizan en Bs 8,50 para la venta y Bs 7,80 para la compra, muy por debajo de los Bs 14 y Bs 15 que se pagaban semanas atrás.
Según el economista y docente universitario Julio Álvarez, esta variación se explica en parte por la reciente baja en la cotización del dólar en Bolivia, lo que ha fortalecido al boliviano frente a monedas extranjeras, especialmente en zonas limítrofes.
“Hace tres días, el cambio era de Bs 10 por cada 1.000 pesos argentinos. Hoy está en Bs 8,50. Sin embargo, esto no afectará significativamente el comercio fronterizo, ya que los productos bolivianos siguen siendo más baratos y continúan saliendo hacia Argentina”, explicó Álvarez.

Por su parte, el economista e investigador Luis Fernando Romero señaló que esta depreciación del peso argentino responde a un reajuste en el régimen monetario implementado por autoridades del país vecino, en un intento por frenar los desequilibrios temporales en los mercados y en el comercio exterior.
Romero advirtió que esta situación afecta al contrabando a la inversa, es decir, el ingreso de productos argentinos a Bolivia, ya que el poder adquisitivo del peso ha caído cerca de un 50% en estas zonas. No obstante, anticipó que el panorama podría cambiar dependiendo de la evolución económica en Argentina.
“Por ahora, no se espera un repunte del contrabando hacia Bolivia, ya que los productos comestibles argentinos siguen teniendo precios elevados”, concluyó.
El fenómeno cambiario refuerza el atractivo del boliviano en las ciudades fronterizas, pero también pone en evidencia la volatilidad de la economía argentina, que sigue generando impactos directos en la dinámica comercial entre ambos países.
Revista Estamos Vivos

