El tipo de cambio referencial del Banco Central de Bolivia alcanzó su cotización más alta registrada hasta la fecha, con una venta de Bs. 9,74 por dólar y una compra de Bs. 9,54, en medio de un escenario marcado por la escasez de divisas y la creciente presión sobre el mercado cambiario nacional.

Según el economista Fernando Romero, este incremento refleja la limitada disponibilidad de dólares en el país y la disputa entre el sector público y privado por acceder a la moneda extranjera en una economía que continúa atravesando una etapa de desaceleración y recesión.

Uno de los factores que habría influido directamente en esta subida fue la participación de Banco Unión, entidad que, de acuerdo con el análisis, compró aproximadamente 31 millones de dólares a un precio de Bs. 9,64 por unidad, generando mayor presión sobre el tipo de cambio referencial.

Este movimiento evidenciaría la necesidad de reforzar la oferta de divisas frente a una demanda creciente, en un contexto donde las reservas y la liquidez de dólares se han convertido en uno de los principales desafíos económicos del país.

Paralelamente, el dólar paralelo o no oficial se mantiene en una cotización cercana a Bs. 9,75 por dólar, lo que muestra una diferencia cada vez menor entre el mercado formal y el informal, configurando una especie de “batalla cambiaria” en el sistema financiero boliviano.

Especialistas advierten que esta tendencia podría mantenerse mientras persista la escasez de divisas, afectando tanto a importadores como a consumidores y generando incertidumbre sobre la estabilidad del boliviano frente a la moneda estadounidense.

En este panorama, el comportamiento del dólar continúa siendo uno de los principales focos de atención económica, debido a su impacto directo en los precios, la inversión y el desarrollo de las actividades productivas del país.

Revista Estamos Vivos 

Compartir en