A 24 horas de los dos potentes terremotos casi consecutivos que sacudieron el miércoles Venezuela, ya son 188 los muertos y hay más de 1.500 heridos, mientras todavía cientos de personas permanecen atrapadas entre los escombros.
La presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, confirmó un primer balance que luego con las horas se fue ampliando.
Los temblores, según las autoridades de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, dejaron decenas de edificios destruidos y ciudades sin luz, en un panorama de destrucción que hace prever un escenario peor.
Por otro lado, este mediodía un grupo de personas saqueó al menos una tienda comercial en una zona costera de Venezuela, constató este jueves un equipo de la AFP.
En la localidad Catia la Mar, ubicada en la población costera de La Guaira vecina con Caracas, hombres y mujeres salían con bolsas llenas de productos de un negocio de alimentación semiquemado, según la misma fuente.
Unos 250 edificios están dañados y hay al menos 2927 familias damnificadas, en la zona de La Guaira, confirmó el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
En ese marco, en el sitio web no oficial Desaparecidos Terremoto Venezuela se reportaron más de 44.238 personas no localizadas, mientras que 8805 ya fueron ubicadas.
Destrucción
Un equipo de la AFP en una zona cercana a Caracas observó decenas de edificios colapsados o gravemente dañados. No había luz y la gente estaba en las calles o buscaba a familiares entre los escombros. Cientos de personas amanecieron hoy en las cercanías de edificios evacuados.
“No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú”, dijo Larry Rojas, de 49 años, frente a un edificio derrumbado bajo el que está atrapada su familia.
El primer sismo de magnitud 7,2 ocurrió a las 18.04 hora local con su epicentro 21 kilómetros al oeste de Morón, en el norte del país, señaló el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Casi un minuto después, a unos kilómetros de distancia, se registró otro más fuerte de magnitud 7,5, el más potente que sacudió Venezuela desde 1900, según los datos del USGS. “Fue terrible, fue terrible. Todo, todo se desplomó, todo, todo”, dijo Yilsmaris Blanco, una habitante de La Guaira de 39 años.
“Le damos gracias a Dios porque estamos vivos, pero hay personas que están sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar”, agregó.
Tal fue la potencia de estos terremotos que se sintieron hasta en Colombia, donde sonaron algunas alarmas, de acuerdo con lo que constató la AFP.
“Zona de desastre”
Delcy Rodríguez reportó que había “decenas de edificios colapsados”. “Estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar”, afirmó en un mensaje al país.
Su gobierno interino decretó el estado de emergencia en todo el territorio y declaró La Guaira como una “zona de desastre”.
En las calles de esa zona costera, la población pedía ayuda y se movilizaba para tratar de rescatar a quienes quedaron atrapados.
Los temblores también dañaron parte de las instalaciones del aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a la capital venezolana y cerró por los daños. La terminal aérea se encuentra cerrada “por graves daños en su infraestructura”, dijo Rodríguez.
El ministro venezolano del Interior, el chavista Diosdado Cabello, instó a la gente a permanecer afuera, ya que las réplicas podrían dañar aún más las estructuras, y muchas personas se quedaron en las calles durante horas; otras pasaron la noche en autos estacionados, en estaciones de metro y otros lugares públicos.
En Caracas se suspendieron los servicios de subte y de gas natural. Las clases también se cancelarán durante varios días.
La falta de señal de telefonía celular en partes del país agravó la angustia de muchas familias, en particular de aquellas entre los más de 7,7 millones de personas que dejaron Venezuela durante su prolongada crisis y que tenían dificultades para comunicarse con familiares dentro del país. Decenas de personas recurrieron a las redes sociales para pedir ayuda para encontrar a sus seres queridos, publicando fotos de familiares desaparecidos y su última ubicación conocida.
Por La Nación

