El candidato presidencial chileno Johannes Kaiser encendió la polémica al anunciar que cerrará la frontera con Bolivia si llega al poder. El representante del Partido Nacional Libertario (PNL) endureció su discurso durante un acto en Osorno, donde lanzó duras advertencias contra el país vecino.

“Se acabó el chistecito de Bolivia, no van a volver a rematar nunca más un auto chileno”, declaró ante cientos de simpatizantes, en alusión a los vehículos indocumentados que cruzan desde Chile hacia Bolivia.

El tono del mensaje no solo provocó aplausos entre sus seguidores, sino también preocupación en el ámbito político y diplomático, al incluir amenazas directas:

“Si nos vuelven a humillar de esa manera, en La Paz lo van a pasar muy mal y le van a tener que cambiar el nombre a la capital, porque La Paz no va a ser”.

Las declaraciones surgieron tras el anuncio del presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, sobre la legalización de autos indocumentados procedentes de Chile, medida que generó molestia en sectores políticos chilenos.

Durante su discurso, Kaiser también prometió reforzar la seguridad, recuperar la Gendarmería y ampliar el sistema carcelario, presentándose como el candidato del “orden y la soberanía”.

Medios chilenos reportaron que el evento reunió a centenares de personas y reflejó el estilo directo y de confrontación del político, quien se encuentra en tercer lugar en las encuestas con un 14% de intención de voto, según la última medición de Cadem.

El mensaje, sin embargo, ha sido interpretado por analistas como un gesto electoral de fuerza más que una propuesta viable en política exterior, dado que el cierre de fronteras implicaría romper tratados internacionales y afectar el comercio bilateral.

Mientras tanto, en Bolivia, las palabras de Kaiser fueron recibidas con cautela. Analistas locales advirtieron que este tipo de discursos podrían elevar las tensiones diplomáticas entre ambos países en plena temporada electoral chilena.

Revista Estamos Vivos

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