Un fuerte sismo de magnitud 5.4 en la escala de Richter sacudió la madrugada de este jueves 3 de julio la región de Nor Lípez, en el departamento de Potosí. Según el Observatorio San Calixto, este ha sido el temblor más intenso registrado en Bolivia en lo que va del año.
El epicentro se ubicó a más de 100 kilómetros de profundidad, lo que evitó que se sintieran daños estructurales en la superficie. El movimiento telúrico se localizó cerca de la comunidad de Culpina (a 16 km), San Cristóbal (a 28 km) y San Antonio de Lípez (a 66 km).
En la última semana, Potosí ya había reportado unos 20 sismos menores, pero ninguno tan potente como el de este jueves. Por su profundidad, fue poco perceptible para la mayoría de la población.

Especialistas explicaron que, aunque este sismo fue más fuerte que el ocurrido hace unos días en Cochabamba (magnitud 4.8), este último se sintió más porque fue superficial y tuvo réplicas que se percibieron incluso en La Paz.
Bolivia tiene una actividad sísmica moderada, con un promedio de cinco sismos diarios. La mayoría no se siente porque ocurren a gran profundidad o tienen magnitudes muy bajas. Sin embargo, los expertos piden no bajar la guardia: aunque los temblores suelen ser leves, siempre existe la posibilidad de que ocurra un movimiento de mayor intensidad.
Las zonas más propensas a estos eventos son Potosí, Cochabamba, Oruro y La Paz, influenciadas por el choque de placas tectónicas como la de Nazca.
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