En seis años, el Sistema Único de Salud (SUS) se consolidó como la principal vía de acceso a la atención médica en Bolivia, beneficiando al 70% de la población y registrando más de 90 millones de consultas gratuitas en todo el país.
La directora del SUS, María Bolivia Rothe, destacó que desde su implementación en 2019, miles de familias han podido recibir servicios médicos sin costo, reemplazando el gasto de bolsillo y fortaleciendo el derecho universal a la salud. La mayor parte de las atenciones corresponden a consultas externas y emergencias, aunque también se han ampliado los servicios en cirugías, hospitalizaciones, tratamientos de enfermedades crónicas y entrega de medicamentos.

Rothe resaltó que el sistema ha democratizado el acceso a especialistas y reducido la desigualdad en salud, especialmente en zonas rurales y periurbanas. Además, el programa impulsa la mejora de infraestructura hospitalaria, capacitación del personal médico y digitalización de servicios, con el objetivo de ofrecer atención más eficiente.
Uno de los desafíos sigue siendo la sostenibilidad financiera, que requiere coordinación entre distintos niveles de gobierno. Aun así, el SUS se mantiene como un pilar de la política social y sanitaria del Estado.
El objetivo a futuro es ampliar la cobertura, equipar hospitales de segundo y tercer nivel y consolidar un sistema de salud gratuito y de calidad para todos los bolivianos.
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