Bolivia cerró enero con un superávit fiscal de aproximadamente Bs 2.300 millones, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó que el país ejecutó medidas de ajuste estructural en apenas 11 semanas, mucho más rápido de lo previsto, según declaraciones oficiales y reportes internacionales. Este resultado se registró en un contexto de reforzada presencia diplomática y económica del Gobierno en foros globales, como el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) y el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe en Panamá.

El superávit fiscal de enero —que contrasta con el déficit de Bs 664 millones registrado en el mismo mes de 2025— refleja el impacto inicial de las políticas de estabilización económica impulsadas por el Ejecutivo del presidente Rodrigo Paz, destacando la reducción del gasto público, el ordenamiento de la planilla estatal y la eliminación del subsidio a los combustibles como factores clave para el equilibrio de las finanzas públicas. 

En Davos y Panamá, el Gobierno boliviano presentó su estrategia de ajuste macroeconómico y recibió señales de respaldo de organismos multilaterales. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, explicó que el FMI había estimado que los ajustes estructurales y procesos de estabilización podrían tomar hasta dos años, pero Bolivia logró implementar medidas significativas en 11 semanas, es decir, desde el inicio de la actual gestión.

Ese diagnóstico fue ratificado por la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien describió los esfuerzos del Gobierno como “impresionantes” y afirmó que el organismo acompañará el proceso en cada etapa. La declaración, difundida tras una reunión con Espinoza en el marco del Foro Económico Mundial, ha sido interpretada por el Ejecutivo como un reconocimiento al cambio de rumbo económico y al reenganche de Bolivia con la comunidad financiera internacional.

El superávit fiscal de enero, equivalente a casi medio punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB), no solo representa una mejora técnica en las cuentas públicas, sino también una señal política de que las primeras semanas de ajustes comienzan a arrojar resultados palpables.

Las Reservas Internacionales Netas también mostraron dinamismo, alcanzando USD 4.041 millones, con $493 millones en disponibilidad de divisas, fortaleciendo la capacidad del país para cumplir obligaciones externas y estabilizar el mercado cambiario.

Para el Gobierno, la conjunción de datos macroeconómicos positivos y reconocimientos internacionales marca un punto de inflexión respecto a un periodo de aislamiento económico en años recientes. La rápida ejecución de ajustes y el superávit en enero son presentados como evidencia de una nueva etapa, aunque las autoridades admiten que el desafío será sostener estos resultados con reformas legislativas, estabilidad política y atracción de inversiones.

Revista Estamos Vivos 

 

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