La eliminación de Liga Deportiva Universitaria de Quito en las semifinales de la Copa Libertadores dejó un fuerte impacto en el plantel ecuatoriano, tras la remontada sufrida ante Palmeiras, que se impuso por 4-0 y selló la serie con un global de 4-3 a favor del conjunto brasileño.
Según informó el diario Olé de Ecuador, el vestuario albo vivió momentos de profundo silencio y frustración tras el encuentro. El presidente Isaac Álvarez y el gerente deportivo Eduardo Álvarez confirmaron que el director técnico Tiago Nunes fue uno de los pocos que tomó la palabra para dirigirse al grupo luego de la derrota.
“El vestuario estaba con bastante dolor, triste por la derrota. Somos gente del fútbol, nuestras familias creían que podíamos llevar a LDU a otra final. Si somos inteligentes y entendemos por qué se perdió, podremos sacar provecho de esto”, expresó Nunes, citado por el medio ecuatoriano.
El estratega brasileño también reconoció que el equipo llegó a esta instancia con varias bajas y limitaciones físicas, lo que condicionó el rendimiento en una serie tan exigente. “Llegamos con muchos jugadores sentidos. No es una excusa, pero refleja cómo disputamos la semifinal. Liga de Quito está acostumbrado a estas instancias y volverá a competir pronto”, aseguró.
Pese a la decepción, Nunes destacó la entrega de sus jugadores y el respaldo de la hinchada. “Agradezco a la gente que nos acompañó y a los jugadores por su esfuerzo. Esto debe servirnos como aprendizaje. Tenemos que fortalecer la plantilla y mejorar las condiciones de trabajo; competir en tres torneos al mismo tiempo nos pasó factura”, reflexionó.
Con estas declaraciones, Liga de Quito pone punto final a una campaña internacional intensa y autocrítica, mientras su cuerpo técnico ya proyecta una reestructuración deportiva con la mirada puesta en volver a pelear por la gloria continental en el futuro cercano.
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