La justicia boliviana emitió una sentencia condenatoria contra los ex provinciales jesuitas Ramón Alaix y Marcos Recolons, declarados culpables del delito de encubrimiento. El juez cuarto de sentencia anticorrupción y contra la violencia hacia la mujer dictó un año de privación de libertad para ambos, tras escuchar los alegatos finales de la acusación y la defensa, así como las últimas palabras de víctimas y acusados.
Wilder Flores, presidente de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), destacó la importancia del fallo: “Celebramos, porque esto abre la puerta para encaminar la justicia tan esperada. En su momento hubo muchas denuncias; éramos niños y nos hicieron creer que la justicia dependía del Provincial de los Jesuitas”. Flores agregó que, aunque los condenados ahora muestran colaboración, durante el proceso sus abogados intentaron obstruir la justicia.

Por su parte, Edwin Alvarado, secretario de Relaciones Internacionales de la CBS, resaltó que la sentencia representa apenas el inicio: “La verdad se ha revelado en una mínima parte. Aún hay sobrevivientes de otros depredadores jesuitas y de otras órdenes religiosas, y miles de documentos internos que prueban el encubrimiento institucional y sistemático”.
Alvarado también informó que continúa el seguimiento de otros tres ex provinciales con imputación formal por encubrimiento en el caso del jesuita Alejandro Mestre: Osvaldo Chirveches, Ignacio Suñol y Bernardo Mercado. “Existen elementos de convicción para visibilizar más encubridores, con abundante prueba documental y víctimas dispuestas a denunciar. Los cimientos de la verdad y la justicia apenas han comenzado a construirse”, concluyó.
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