Por primera vez en Bolivia, un jaguar rescatado de los incendios forestales será devuelto a su hábitat natural tras completar un proceso de rehabilitación de casi dos años. Se trata de Yaguara, una hembra que fue auxiliada en 2024 luego de huir de los focos de fuego que afectaron a la región oriental de Santa Cruz.

La activista Tania Baltazar informó que la liberación del felino marcará un hito para la conservación de fauna silvestre en el país. Yaguara fue encontrada en una hacienda, amarrada y enjaulada, después de separarse de su hermano durante su huida de los incendios. El rescate fue realizado por la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY).

Al momento de su rescate, el animal presentaba un cuadro severo de deshidratación y mostraba un comportamiento defensivo. Evaluaciones veterinarias confirmaron que se trataba de un ejemplar completamente silvestre, sin contacto previo con humanos ni señales de tráfico ilegal, lo que permitió iniciar un programa de rehabilitación con miras a su reinserción en la naturaleza.

El proceso incluyó su adaptación progresiva en recintos cada vez más amplios. Inicialmente fue ubicada en un espacio de 2.000 metros cuadrados y posteriormente trasladada a un área de 10.000 metros cuadrados con vegetación, fauna y una laguna artificial. Para este último recinto se realizó una inversión aproximada de 70.000 dólares.

El monitoreo mediante cámaras trampa evidenció que Yaguara desarrolló conductas propias de su especie, como nadar y cazar. Además, fue sedada en dos oportunidades para controles médicos, en los que se confirmó que se encuentra en buen estado de salud y libre de enfermedades.

La liberación está prevista para los próximos meses y estará acompañada de un sistema de seguimiento posliberación. Para ello, se instalará un collar de monitoreo que permitirá obtener información sobre sus desplazamientos y adaptación al entorno natural.

La situación del jaguar en Bolivia es considerada crítica debido a la pérdida de su hábitat por la expansión agrícola y ganadera, así como al tráfico ilegal. En abril del año pasado, el Tribunal Agroambiental ordenó por primera vez la adopción de medidas de protección para esta especie y su entorno, tras una denuncia colectiva impulsada por activistas, organizaciones y ciudadanos.

El jaguar es el mayor felino de América y cumple un rol esencial como regulador de los ecosistemas. Su conservación es clave para mantener el equilibrio de la biodiversidad y la salud ambiental de los bosques en el país. La liberación de Yaguara representa un avance simbólico y técnico en los esfuerzos por proteger a esta especie emblemática.

Revista Estamos Vivos 

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