El Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando enfrenta serias limitaciones para cubrir la extensa frontera boliviana, compuesta por casi 7.000 kilómetros, según informó el viceministro José Maurice Castro Pautrat durante una conferencia de prensa realizada este lunes en el Ministerio de Defensa.

Castro Pautrat explicó que del total de la frontera, 52 % corresponde a frontera seca y 48 % a frontera fluvial, lo que complica aún más las tareas de vigilancia y control. A ello se suma que el Estado dispone únicamente de 400 efectivos especializados, cifra insuficiente para cubrir todos los pasos fronterizos y atender las necesidades operativas simultáneamente.

El viceministro también destacó deficiencias logísticas e infraestructura limitada. “Tenemos restricciones en movilidad, comunicación y viabilidad, además de poblaciones asentadas en zonas de seguridad fronteriza que requieren presencia permanente del Estado”, indicó. Recordó además que desde la creación del viceministerio en 2018 no se renovaron los medios de transporte, afectando directamente las operaciones de control.

En el plano institucional, Castro Pautrat advirtió que la planificación estratégica del instrumento de defensa se ha visto descuidada en los últimos años, limitando la capacidad operativa de la entidad encargada de la defensa del Estado y de la lucha contra el contrabando.

Acciones para reforzar la lucha contra el contrabando

Pese a estas limitaciones, el viceministro anunció medidas concretas para fortalecer la lucha contra este ilícito. Entre ellas se encuentran:

  • Intensificación de controles en los pasos fronterizos más vulnerables, con especial atención al contrabando de gas y combustibles, mediante el despliegue del Comando Estratégico Operacional y supervisión de mandos militares.
  • Optimización de los recursos disponibles, priorizando los pasos fronterizos críticos y adaptando los procedimientos a nuevas modalidades de contrabando.
  • Coordinación interinstitucional, trabajando con distintas entidades del Estado para intervenir toda la cadena del contrabando, desde la producción hasta la comercialización.
  • Campaña de sensibilización ciudadana para fortalecer el respaldo social y promover la colaboración de la población.

“El contrabando debilita al Estado, afecta a la industria nacional y vulnera el mercado interno”, subrayó la autoridad, reiterando que esta lucha requiere un compromiso conjunto del Estado y la sociedad para ser efectiva.

Con estas acciones, el viceministro busca fortalecer la presencia estatal en fronteras y consolidar un control más integral frente a un problema que persiste como desafío estructural para Bolivia.

Revista Estamos Vivos 

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