El presidente Rodrigo Paz arribó este martes al aeropuerto internacional de Viru Viru para dirigirse en helicóptero militar hacia Samaipata, en Santa Cruz, una de las zonas más afectadas por las intensas lluvias que provocaron inundaciones y deslizamientos en las últimas horas. La autoridad viajó junto al ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, para coordinar las primeras acciones de respuesta en el área de desastre.

Tras su llegada, el jefe de Estado informó que se aseguraron cerca de 380 mil dólares provenientes de Fonplata y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recursos destinados de forma exclusiva a asistencia comunitaria y ayuda humanitaria.

“Hasta ahora, a través de Fonplata y el BID, hemos conseguido cerca de 380 mil dólares que solo van a ser para ayuda comunitaria. Primero es atender a las personas, hallar a los desaparecidos y garantizar la ayuda humanitaria”, declaró.

Paz señaló que se despliega un trabajo conjunto entre los ministerios de Obras Públicas, Gobierno, Presidencia y Economía, además de los equipos de emergencia ya movilizados en la región. Destacó la coordinación entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas, que continúan con las labores de rescate, búsqueda y evacuación.

El presidente manifestó también que existe una articulación fluida con el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, con el fin de asegurar una reacción rápida y unificada frente a la emergencia.

Aunque la prioridad inmediata es asistir a los damnificados, Paz anunció que posteriormente se evaluarán las necesidades de reconstrucción y reposición de infraestructura en las comunidades afectadas. Sin embargo, advirtió que la capacidad económica del Estado es limitada y reiteró el llamado a la cooperación internacional.

“En cuanto a los recursos del Estado, son mínimos. Por eso llamamos a la cooperación internacional. Estamos ordenando la casa y, en esta situación de emergencia, necesitamos colaboración extra”, indicó. El mandatario continuará durante la jornada su recorrido por Samaipata para supervisar las labores de emergencia y conversar con las familias afectadas por el desastre.

Revista Estamos Vivos 

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