El perrito callejero conocido como “Osito”, que habitaba desde hace tiempo en los alrededores de la Casa Presidencial, falleció tras ser atropellado por un vehículo que salía del recinto, según informó la Fundación por un Perrito sin Hogar.

De acuerdo con el reporte difundido por la organización, el hecho ocurrió cuando un motorizado abandonaba el área, sin que se pudiera brindar asistencia para salvarle la vida. El caso generó conmoción entre voluntarios y ciudadanos que conocían al animal.

Osito vivió durante años en condiciones precarias; sin embargo, en sus últimos días recibió atención veterinaria, incluyendo una intervención quirúrgica para extirparle un tumor. Además, fue alimentado y protegido por personas solidarias que se acercaban regularmente a cuidarlo.

Tras su fallecimiento, sus restos fueron cremados por sus protectores. La fundación señaló que este hecho refleja la problemática del abandono animal en zonas urbanas y llamó a que se investigue lo ocurrido.

El caso ha provocado reacciones de tristeza e indignación en la población, que pide que el incidente no quede impune y que se refuercen las acciones de protección hacia animales en situación de calle. La muerte de Osito se ha convertido en un símbolo del abandono animal en la ciudad.

Revista Estamos Vivos 

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