El caso conocido como “narcomaletas” sumó nuevos elementos luego de que la Aduana Nacional confirmara que Laura Rojas se declaró propietaria del equipaje observado e ingresó al país junto a su esposo, Gabriel J., presentándose como diplomática para eludir los controles de rutina.
Según informó el presidente de la Aduana Nacional, el vuelo arribó a las 14:59 y, durante el procedimiento de desembarque, la mujer exhibió un pasaporte diplomático que le permitió retirar las maletas sin ser sometida a revisión. En el parte oficial se consigna que Gabriel J. fue identificado como su cónyuge y que, debido a la documentación presentada, Rojas no pasó por el control aduanero, configurándose un procedimiento irregular.
Ante estos hechos, la Aduana activó de inmediato una investigación interna para establecer responsabilidades del personal de turno. La entidad recopila informes, registros y bitácoras con el objetivo de sustentar una querella penal contra funcionarios y exfuncionarios que habrían facilitado el ingreso del equipaje sin aplicar los protocolos de seguridad establecidos.
De forma paralela, la investigación de la Fiscalía derivó en la aprehensión de Laura Rojas, luego de verificarse que las maletas fueron trasladadas a una empresa de seguridad privada. En ese lugar, las autoridades encontraron 79 kilos de marihuana, además de maquinaria industrial especializada para el acopio y refrigeración de sustancias controladas.
Hasta el momento, el proceso involucra a seis personas, entre ellas un juez de sentencia anticorrupción y un guardia de seguridad, ambos con detención preventiva. El Ministerio Público continúa indagando los posibles vínculos internacionales de la pareja para determinar el origen y el destino final de la droga incautada en enero.
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