Nacional Potosí se consagró campeón de la Copa Bolivia tras protagonizar una histórica remontada frente a Bolívar, en una final que quedará marcada como uno de los momentos más memorables del fútbol nacional y que desató la celebración en la Villa Imperial.
El equipo potosino llegaba al partido de vuelta con un marcador adverso de 0-2 tras el encuentro de ida disputado en el estadio Víctor Agustín Ugarte. Con ese panorama, el desafío ante Bolívar, considerado uno de los planteles más sólidos del país, parecía cuesta arriba. Sin embargo, Nacional Potosí mostró carácter, intensidad y una propuesta futbolística efectiva que le permitió revertir la serie.
El marcador se abrió rápidamente con un gol de William Álvarez a los 2 minutos de juego, lo que encendió la ilusión local. Posteriormente, Saulo Guerra amplió la ventaja desde el punto penal a los 16 minutos. Bolívar logró descontar a los 30’, mediante Martín Cauteruccio, manteniendo la serie abierta y el suspenso en la final.
En el segundo tiempo, Nacional mantuvo la presión y volvió a golpear a los 73 minutos, cuando Saulo Guerra anotó el 3-1 con un potente remate de zurda, igualando el marcador global y llevando la definición al tramo final.
Cuando el desenlace parecía encaminado a los lanzamientos desde el punto penal, Kevin Quiróz se convirtió en el protagonista inesperado al marcar el gol decisivo, sellando la victoria y desatando la celebración de la hinchada potosina.
Con esta victoria, Nacional Potosí superó a un rival de jerarquía y levantó un título histórico que refuerza su protagonismo en el fútbol boliviano, consolidándose como el nuevo campeón de la Copa Bolivia.
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