La noche del 22 de julio en La Paz terminó en tragedia. Huber Luján Fernández, un hombre de 39 años, fue hallado sin vida dentro de su casa con signos de haber sido brutalmente agredido. Su cuerpo presentaba heridas con arma blanca y señales de estrangulamiento, lo que apunta a una muerte violenta.
La principal sospechosa es su pareja, Coral M. T., quien estaba en el domicilio en el momento del hecho. Fue aprehendida por la Policía y ahora está bajo investigación.

El informe forense confirmó que Huber murió por una puñalada en el pecho que le dañó el corazón y le provocó un taponamiento cardíaco. Además, tenía evidencias de asfixia mecánica, lo que hace pensar que fue atacado de forma simultánea o previa al apuñalamiento.
La familia del fallecido rompió el silencio y denunció públicamente que se trató de un crimen brutal. Exigieron justicia y recordaron a Huber como un hombre bueno, trabajador y muy querido. Dicen sentirse completamente devastados, especialmente al saber que su pareja es la principal implicada. Hasta ahora, los allegados de Coral no han dado declaraciones.
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