Luego de una jornada marcada por choques violentos y saqueos, el Gobierno decidió enviar tropas militares al municipio de Llallagua, en el norte de Potosí, con el objetivo de retomar el control y evitar que la tensión siga escalando.

Todo comenzó cuando vecinos intentaron liberar la carretera que conecta Llallagua con Uncía, bloqueada desde hace días por seguidores de Evo Morales. El intento desató un enfrentamiento: los bloqueadores reaccionaron con piedras y explosivos, generando momentos caóticos y dejando heridos.

La presencia militar fue recibida con alivio por varios pobladores, quienes gritaban “¡Ya era hora!” al ver llegar a los uniformados. El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, confirmó al menos dos personas heridas y mencionó que se investiga si hubo víctimas fatales.

Desde el Ministerio de Defensa explicaron que el ingreso de los militares busca garantizar el paso de productos esenciales y detener los actos de vandalismo que pusieron en riesgo a la población.

Llallagua vive días difíciles, y la intervención militar marca un punto clave en el intento del Gobierno por frenar la violencia.

Revista Estamos Vivos

Compartir en