Las intensas lluvias de esta gestión dejaron un panorama crítico en Bolivia: más de 948.000 familias fueron afectadas por inundaciones y riadas en 305 municipios del país, informó el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.

En una conferencia de prensa, la autoridad explicó que las precipitaciones provocaron daños en 9.672 comunidades. De las más de 948 mil familias perjudicadas, 662.267 resultaron afectadas y 285.792 damnificadas.

El saldo de este desastre natural no solo se refleja en cifras materiales: 59 personas fallecieron y otras 10 continúan desaparecidas. Además, 9.009 viviendas sufrieron daños, de las cuales 2.457 quedaron totalmente destruidas.

La Agencia Estatal de Vivienda iniciará una evaluación técnica y legal en cada municipio para determinar qué familias podrán recibir una vivienda nueva como respuesta definitiva.

Desde noviembre de 2024 hasta la fecha, los fenómenos climáticos adversos golpearon a los nueve departamentos del país. Cinco de ellos —Beni, Chuquisaca, Oruro, Pando y Tarija— se declararon en desastre departamental. Por su parte, La Paz, Potosí y Santa Cruz se declararon en emergencia, mientras que Cochabamba, pese a ser uno de los más afectados, no emitió ninguna de estas declaraciones.

En el ámbito municipal, 261 municipios se declararon en desastre y 26 en emergencia. Pando y Tarija, por ejemplo, reportaron afectación total en todos sus municipios.

Calvimontes remarcó que este periodo de lluvias superó todos los pronósticos y dejó cifras alarmantes en comparación con la gestión pasada. En 2024 se reportaron 205 municipios afectados; en 2025 son 305, un incremento del 49%. El número de comunidades pasó de 3.734 a 9.672 (159% más), y las familias afectadas aumentaron en un 179%.

Finalmente, destacó la labor del Comando Conjunto de Respuesta ante Eventos Adversos (CCREA), que atendió 83 emergencias, desplegó más de 4.400 efectivos y 112 unidades militares, además de realizar 92 operativos por aire, tierra y agua.

Revista Estamos Vivos

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