El 03 de septiembre de 2025, la Policía Boliviana llevó a cabo dos allanamientos en la ciudad de El Alto, en los cuales se logró desmantelar un importante almacenamiento ilegal de más de 15.000 litros de combustible. El carburante, presuntamente destinado al mercado negro en la frontera con Perú y a actividades mineras ilegales en los Yungas, fue hallado en condiciones de riesgo para la seguridad pública.
El primer operativo tuvo lugar en la zona Franz Tamayo, donde los agentes de seguridad descubrieron ocho contenedores industriales (conocidos como «chavas») con un total de 8.000 litros de combustible, distribuidos entre diésel y gasolina. En el lugar, fue aprehendido un hombre de 22 años, quien se encontraba a cargo de la custodia del inmueble. Además, se secuestró una camioneta que se utilizaba para el transporte ilegal de los productos.

Poco después, a tan solo tres cuadras del primer allanamiento, se realizó una segunda intervención, donde se encontraron cuatro contenedores adicionales y un camión cisterna, con entre 3.000 y 4.000 litros de combustible.
Según el comandante regional de El Alto, coronel Adrián Álvarez, el combustible almacenado estaba destinado a ser transportado hacia Desaguadero, con rumbo a la frontera con Perú, y hacia los Yungas, para su uso en minería ilegal. Este tipo de operaciones ha puesto en alerta a las autoridades debido a los riesgos asociados al manejo irregular de estos productos y su posible comercialización en mercados no autorizados.
Las autoridades han derivado el caso al Ministerio Público, y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha sido notificada para actuar como parte querellante. La intervención de la ANH será clave para determinar las responsabilidades legales y las implicaciones de este delito.
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