Durante 2024, al menos 1.580 niños y niñas en Bolivia fueron víctimas de accidentes de tránsito, ya sea con heridas o con consecuencias fatales. Así lo reveló el Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas (OBSCD).

De todos los casos reportados, 527 fueron atropellos y 444 colisiones. Además, se registraron accidentes como despeñamientos, vuelcos y otros siniestros en los que también se vieron involucrados menores de edad.

La directora del Observatorio, Carla Choque, explicó que muchos de estos casos no llegan a difundirse en los medios de comunicación, pero el número es alarmante. “Solo hablando de niños y niñas, ya tenemos más de mil casos registrados este año”, señaló.

Los datos también muestran que la mayoría de estos accidentes fueron causados por errores humanos, especialmente por fallas del conductor, responsables del 66,35 % de los hechos. Le siguen, aunque en menor medida, la negligencia del peatón (1,57 %) y fallas técnicas del vehículo (0,63 %).

En cuanto a los vehículos involucrados, los autos particulares causaron más del 63 % de estos accidentes, superando por mucho a los del transporte público, que estuvieron implicados en alrededor del 31 % de los casos.

Entre los hechos más trágicos está el ocurrido el 12 de junio de 2024, cuando un minibús que llevaba a 25 estudiantes se precipitó 30 metros por un barranco en la ruta hacia Toro Toro, en Potosí. El accidente dejó un niño de 12 años fallecido y a varios heridos.

Otro caso que conmocionó fue el del 23 de junio, cuando un niño de siete años murió atropellado mientras se dirigía a su escuela, en la carretera La Paz-Oruro, cerca de la comunidad San Antonio. El vehículo que lo embistió no se detuvo para prestarle auxilio. El pequeño fue hallado con su mochila y uniforme escolar.

“Estos hechos no son aislados. Todos los años vemos cifras parecidas. Es urgente reflexionar, porque la mayoría de estos accidentes son evitables y muchas veces están ligados a la imprudencia de conductores de vehículos particulares”, advirtió Choque.

Revista Estamos Vivos

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