La Gobernación de La Paz declaró este martes la emergencia sanitaria y humanitaria en todo el departamento ante el desabastecimiento de oxígeno medicinal, medicamentos e insumos esenciales provocado por los bloqueos de carreteras, una situación que amenaza la atención de pacientes en hospitales y centros de salud. La medida fue asumida tras informes técnicos del Servicio Departamental de Salud (SEDES), que alertaron sobre un escenario crítico debido a las dificultades para el traslado regular de suministros médicos.
Según explicó el secretario departamental de Salud, Guido Zambrana, varios establecimientos de salud enfrentan problemas para garantizar la provisión continua de recursos indispensables para la atención médica. La autoridad advirtió que la interrupción del transporte está afectando directamente el ingreso de oxígeno y medicamentos, lo que incrementa el riesgo para miles de pacientes que dependen de estos insumos.
El impacto no es uniforme en toda la red sanitaria. Mientras algunos hospitales cuentan con reservas que podrían cubrir la demanda por dos o tres días, otros disponen de existencias más limitadas, situación que aumenta la vulnerabilidad del sistema de salud frente a una prolongación de las medidas de presión en las carreteras.
Con la declaratoria, la Gobernación busca acelerar procedimientos administrativos y coordinar acciones con el Ministerio de Salud para habilitar corredores humanitarios que permitan el ingreso de suministros estratégicos. Además, la medida facilitará la reasignación de recursos y la adopción de mecanismos excepcionales para sostener la atención médica en los diferentes municipios del departamento.
Por su parte, el director técnico del SEDES, Martín Carrasco, señaló que la emergencia permitirá activar procesos inmediatos para la adquisición de medicamentos, oxígeno, alimentos, combustibles y otros insumos prioritarios destinados a hospitales y centros de salud. Explicó que la normativa vigente contempla canales administrativos especiales para responder con mayor rapidez a situaciones de urgencia.
Las autoridades departamentales advirtieron que, si los bloqueos persisten, el panorama podría agravarse debido a las crecientes dificultades para abastecer a los establecimientos de salud. En ese contexto, hicieron un llamado a priorizar el bienestar de la población y permitir el tránsito de suministros esenciales, recordando que la interrupción del acceso a medicamentos, oxígeno y alimentos puede tener consecuencias directas sobre la vida y la salud de la ciudadanía.
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