El Gobierno boliviano ha presentado la Hoja de Ruta y la Estrategia Nacional del Hidrógeno Verde, marcando el inicio de una transición energética que busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Este ambicioso plan incluye la instalación de tres plantas piloto en Oruro, Villa Montes y Warnes, donde YPFB y ENDE liderarán los proyectos.

La primera planta, con una inversión de $10 millones, ya está en marcha. Estas empresas aprovecharán infraestructura existente, como ductos y termoeléctricas, para producir hidrógeno verde que será mezclado con gas natural vehicular. También se espera generar amoníaco para combinarlo con combustibles líquidos.

Para garantizar su desarrollo, el Gobierno trabaja en un marco legal que evita subsidios y fomenta la participación privada, ya sea de forma independiente o en asociación con entidades estatales.

La meta es clara: avanzar desde las plantas piloto hacia proyectos industriales, con un horizonte fijado en 2050. Este proceso utiliza recursos como el sol y el agua, posicionando a Bolivia en la vanguardia de las energías renovables.

Revista Estamos Vivos

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