Las investigaciones sobre la fábrica de billetes falsificados descubierta en el municipio de Achocalla apuntan a que la organización delictiva habría operado durante más de ocho meses y contaba con una red de distribución que presuntamente introducía el dinero falso en distintas provincias del departamento de La Paz.
De acuerdo con los primeros avances del caso, la presunta estructura criminal estaba conformada por hasta 20 personas, quienes serían responsables de hacer circular los billetes falsificados. El Ministerio Público continúa las indagaciones para establecer el alcance de la red y el destino del dinero.
Durante el allanamiento al inmueble donde funcionaba el taller clandestino, efectivos policiales secuestraron una prensa, impresoras, tintas y tres cajas con billetes falsificados de diferentes denominaciones en bolivianos y dólares, además de otros elementos utilizados para la producción.
Las pesquisas también establecen que los implicados empleaban un sistema de fabricación que combinaba procedimientos artesanales con equipos tecnológicos adaptados, lo que les permitía elaborar billetes con distintas características.
Por este caso, cuatro personas son investigadas y tres permanecen aprehendidas. La Fiscalía solicitó seis meses de detención preventiva para los acusados, quienes serán puestos a consideración de la autoridad judicial en su audiencia de medidas cautelares. Los investigados enfrentan cargos por los presuntos delitos de falsificación de moneda y asociación delictuosa.
Según el Ministerio Público, el operativo para intervenir el inmueble había sido planificado con anterioridad, aunque su ejecución fue postergada debido a los conflictos sociales y bloqueos registrados en el país.
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