El Gobierno nacional reiteró su disposición permanente al diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) en medio de las movilizaciones en rechazo al Decreto Supremo 5503; sin embargo, aclaró que la abrogación de esta norma no forma parte de la agenda oficial.

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, señaló que el diálogo es el principal mecanismo para reducir la conflictividad y alcanzar acuerdos, destacando que el Ejecutivo impulsa medidas orientadas al beneficio de la población, como la garantía del abastecimiento de combustible, la lucha contra el contrabando y el incremento del salario mínimo nacional.

La autoridad explicó que, frente a bloqueos y medidas de presión, la normativa vigente establece procedimientos claros. En ese marco, subrayó que la prioridad es agotar la vía del diálogo antes de considerar acciones para el despeje de carreteras, con el objetivo de evitar el uso de la fuerza y preservar la paz social.

Respecto a la principal demanda de la COB, Justiniano afirmó que la abrogación del decreto no será considerada, aunque dejó abierta la posibilidad de realizar ajustes o mejoras en algunos de sus puntos para avanzar hacia consensos con distintos sectores.

Las protestas, iniciadas la semana pasada, ya incluyen bloqueos intermitentes en varias rutas del país, lo que ha afectado la circulación y la distribución de productos esenciales. Ante este escenario, el viceministro reiteró que el Gobierno busca garantizar los servicios básicos y mantener la estabilidad, insistiendo en que el diálogo sigue siendo la vía central para resolver el conflicto.

Revista Estamos Vivos 

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