En un operativo realizado la madrugada de este jueves, el Viceministerio de Defensa del Consumidor verificó que el “pan de batalla” cumpla con el peso mínimo de 60 gramos y que la harina subvencionada se use correctamente en hornos de la ciudad de La Paz.

Durante la inspección, técnicos del Viceministerio y del Instituto Boliviano de Metrología (Ibmetro) constataron que las marraquetas pesaban lo establecido y se vendían a 50 centavos.

El control responde a denuncias recientes que detectaron al menos 130 puntos de venta en La Paz y El Alto donde el pan se comercializaba con menor peso. También se investigan casos de panificadores que desvían la harina subvencionada para contrabando o reventa, en lugar de destinarla al consumo interno.

Las autoridades anunciaron que continuarán con los operativos para garantizar que el pan mantenga su calidad, peso y precio justo para los consumidores.

Revista Estamos Vivos 

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