La escasez y demora en la distribución de diésel provocan este jueves extensas filas de vehículos en surtidores del eje central de Bolivia, donde transportistas y conductores esperan por horas —incluso más de un día— para abastecerse, en medio de la incertidumbre por una pronta solución a la crisis.

Un recorrido realizado por la red Unitel evidenció que la situación persiste especialmente entre vehículos de alto tonelaje, que forman largas filas en distintas estaciones de servicio.

En El Alto, choferes reportaron esperas superiores a 24 horas para conseguir combustible, mientras otros se ven obligados a recorrer varios surtidores en busca de diésel. Una situación similar se registra en Cochabamba, donde en la zona norte un conductor indicó que el carburante no llegaba desde hace un día, generando filas de hasta tres cuadras.

En Santa Cruz de la Sierra, varias estaciones colocaron conos para advertir la falta de diésel, lo que incrementa la molestia de los conductores que dependen del combustible para sus actividades diarias. En sectores como el cuarto anillo de la avenida Santo Dumont, algunos optaron por retirarse ante la magnitud de las filas, con la esperanza de encontrar abastecimiento en otros puntos.

La problemática ocurre en un contexto de cambios en el área energética. El presidente Rodrigo Paz posesionó al nuevo ministro de Hidrocarburos y Energía, Marcelo Blanco Quintanilla, mientras se prevé la designación de una nueva autoridad en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Ante este escenario, la población y el sector del transporte mantienen la expectativa de que las nuevas autoridades implementen medidas que permitan normalizar el suministro de combustible en el corto plazo.

Revista Estamos Vivos 

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