Un tribunal de Estados Unidos condenó a 25 años de prisión al exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Maximiliano Dávila Pérez, tras hallarlo culpable de conspirar para enviar más de una tonelada de cocaína hacia ese país, con destino final en Nueva York.
De acuerdo con la investigación liderada por la Administración para el Control de Drogas, el exjefe policial utilizó su cargo para facilitar operaciones de narcotráfico internacional entre febrero y noviembre de 2019. Según las autoridades, Dávila desvió operativos antinarcóticos, empleó personal armado para custodiar cargamentos y aseguró el control de aeropuertos estratégicos para garantizar la salida de droga sin interferencias.
El director de la DEA, Terrance Cole, calificó el caso como una “traición extrema” a la función pública, al señalar que el exfuncionario convirtió una institución estatal en una estructura al servicio del crimen organizado. Asimismo, advirtió que este tipo de acciones contribuyen directamente al aumento de la violencia, la corrupción y la adicción.
Las pruebas clave incluyeron grabaciones obtenidas por agentes encubiertos, en las que Dávila detallaba la logística de los envíos. En uno de los audios más relevantes, afirmó: “Lo importante es que el avión despegue y que recibamos nuestro dinero”, evidenciando tanto su control operativo como su interés económico en la red.
La investigación también determinó que la droga era trasladada mediante rutas internacionales que incluían tránsito por República Dominicana, antes de llegar a territorio estadounidense.
Dávila fue extraditado en diciembre de 2024 desde Bolivia, en un proceso que marcó un precedente en la cooperación judicial entre ambos países. Para las autoridades estadounidenses, el caso refleja el alcance de las redes de narcotráfico que operan con respaldo institucional y refuerza la necesidad de continuar con acciones para desarticular estructuras vinculadas al crimen organizado.
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