Durante el mes de enero, el Salar de Uyuni, en Potosí, recibió 12.363 turistas, atraídos por el espectacular paisaje que se forma en temporada de lluvias. Ante la alta afluencia de visitantes, las autoridades decidieron flexibilizar las restricciones de ingreso para garantizar una mejor experiencia.
Luis Choque, jefe de Turismo, informó que el incremento en las visitas llevó a recomendar a las agencias de viaje y operadoras turísticas la implementación de medidas de seguridad, como el uso de botiquines de primeros auxilios y suministro de oxígeno, para prevenir inconvenientes en las rutas.
Además del turismo natural, Potosí busca fortalecer su oferta cultural con eventos como el Tata Q’aqcha y la Bajada del Minero, actividades que resaltan las tradiciones locales y amplían el interés de los visitantes más allá del atractivo paisajístico.
Las autoridades también trabajan en la promoción de las cuatro regiones del departamento, con el objetivo de diversificar los destinos turísticos y resaltar la riqueza natural y cultural de Potosí.
El Salar de Uyuni, ubicado en la provincia Daniel Campos, es considerado el mayor desierto de sal del mundo, con una altitud de 3.656 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en un destino único para viajeros nacionales e internacionales.
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