El presidente Rodrigo Paz Pereira denunció este viernes que “un grupo de infelices le robaba combustible a los bolivianos”, una afirmación con la que remarcó su compromiso de avanzar hacia lo que definió como la “reconstrucción moral del Estado”. Las declaraciones se dieron en una conferencia de prensa en La Paz, donde la autoridad explicó qué está enfrentando su gestión y por qué impulsa cambios estructurales.
Paz sostuvo que su administración trabaja en desmontar redes de corrupción asociadas al manejo y distribución de combustibles, un tema que —según dijo— afectó directamente a la economía nacional y a la confianza en las instituciones. “Esto no volverá a repetirse”, aseguró mientras reiteraba que la prioridad es restablecer la transparencia en sectores estratégicos.
En la misma línea, el vocero gubernamental Faval enfatizó que la recuperación económica es el eje central de la gestión, por lo que exhortó a los medios a no desviar la atención hacia asuntos secundarios. Subrayó que las medidas adoptadas buscan estabilizar las finanzas públicas y encaminar al país hacia un crecimiento sostenido.
Con estas declaraciones, el Gobierno marca su narrativa en torno a la lucha contra la corrupción y la necesidad de fortalecer la ética pública mientras ejecuta reformas económicas.
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