El precio del oro alcanzó un nuevo máximo histórico al superar por primera vez la barrera de los 5.000 dólares la onza, impulsado por la incertidumbre económica y el contexto geopolítico internacional. Durante la madrugada, el metal precioso llegó a cotizarse en 5.109,73 dólares, antes de moderar su avance y situarse en torno a 5.088,99 dólares, con una subida diaria del 2,13 %.
El repunte consolida una tendencia alcista que se mantiene desde inicios de año. En lo que va de 2026, el oro acumula una revalorización superior al 18 %, mientras que la plata muestra un comportamiento aún más pronunciado, con un incremento del 52,76 %. Este último metal también alcanzó un récord histórico al llegar a 109,45 dólares la onza, según datos de Bloomberg.
El avance de los metales preciosos se produce en un contexto marcado por los mensajes emitidos en el Foro Económico Mundial de Davos, donde se alertó sobre la necesidad de prepararse para un escenario global menos estable. A ello se suma el ruido geopolítico y la expectativa en torno a un posible anuncio sobre la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Las proyecciones de la Casa Blanca, que sitúan el crecimiento de la economía estadounidense entre el 4 % y el 5 % en términos reales, han incrementado la presión política para impulsar la actividad económica mediante eventuales recortes en las tasas de interés. Esta combinación de factores ha reforzado el atractivo del oro como activo refugio.
De acuerdo con el analista Manuel Pinto, de XTB, mientras persisten las dudas sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal, otros bancos centrales mantienen un ritmo elevado de compras de oro, lo que contribuye a sostener los precios en niveles récord.
Los especialistas coinciden en que el crecimiento de la deuda global, los estímulos monetarios, la demanda de los bancos centrales y la debilidad del dólar figuran entre los principales catalizadores del actual ciclo alcista de los metales preciosos.
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