En apenas una semana, el crimen organizado dejó un saldo de 10 personas asesinadas en Santa Cruz, en una escalada de violencia que encendió las alarmas de la población y de las autoridades. Ante este escenario, el Gobierno departamental exige reforzar la lucha contra estas organizaciones y demanda mayor apoyo del Gobierno nacional para enfrentar la creciente inseguridad.

Dispararon contra cuatro hombres

La cadena de violencia comenzó el 29 de julio, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en la estancia Campo Nuevo (en San Matías) y disparó contra personas que realizaban trabajos de refacción. Por este hecho fallecieron cuatro personas. Rildo Achaval Pilllay, quien inicialmente sólo estaba herido gravemente, falleció al día siguiente en un hospital de Brasil.

Además, la esposa y la hija del propietario permanecen desaparecidas y la Policía investiga si fueron secuestradas durante el ataque.

Un policía asesinado tras emboscada

La violencia continuó el jueves, 30 de julio, cuando una comisión policial fue emboscada en la comunidad de Ascención de la Frontera, mientras realizaba diligencias investigativas relacionadas con las muertes en San Matías. En el ataque murió el subteniente Yerson Salazar Aliendres, del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP), y otro uniformado resultó herido. Tras el enfrentamiento, los atacantes se llevaron el cuerpo del oficial e incendiaron la patrulla policial antes de huir.

Dos cuerpos decapitados en Yapacaní

Mientras San Matías concentraba la atención, otro crimen estremeció al departamento el mismo jueves. En la comunidad San Salvador, del municipio de Yapacaní, fueron hallados los cuerpos decapitados de Bismar Ademar Gámez Vaca (25) y Matías Andy Tapia Esteves (22).

Las autopsias revelaron que ambos fueron torturados, presentaban múltiples heridas con arma blanca, fracturas y tenían las manos atadas antes de ser asesinados. Junto a los cuerpos, la Policía encontró una nota con el mensaje: «Todo secuestrador va a acabar así».

Dos asesinatos el domingo

El domingo, 2 de agosto, dos crímenes ocurrieron en distintas regiones cruceñas. Por la mañana, un ciudadano brasileño fue atacado a balazos dentro de un boliche en Santa Cruz de la Sierra. Horas más tarde, en San Ignacio de Velasco, hombres en motocicleta dispararon 22 veces contra un veterinario de 40 años.

Disparan contra otro hombre en plena vía pública

La violencia volvió a golpear este miércoles, 5 de agosto, en Santa Cruz de la Sierra. Un hombre, presuntamente extranjero, fue acribillado por sicarios que se movilizaban en un vehículo en el barrio El Carmen, sobre la avenida Busch. El ataque ocurrió a plena luz del día y generó alarma entre los vecinos.

La sucesión de estos hechos elevó a 10 el número de víctimas mortales en una semana y volvió a poner en evidencia el avance del crimen organizado en Santa Cruz. Mientras continúan los operativos para capturar a los responsables, las autoridades mantienen la alerta ante una escalada de violencia que se extiende desde la frontera con Brasil hasta la capital del departamento.

Por El Deber

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