La Alcaldía de La Paz emitió órdenes de desalojo para las familias que habitan en la zona de Bajo Llojeta, debido al alto riesgo por el deslizamiento ocurrido el pasado sábado y la obstrucción de la canalización del río Pasajahuira. Sin embargo, varios vecinos se resisten a dejar sus viviendas, argumentando que no tienen otro lugar a donde ir.
El director de Gobernabilidad de la Alcaldía, Gonzalo Barrientos, explicó que el terreno inestable y el riesgo de nuevas lluvias que podrían agravar la situación han motivado estas medidas. Aseguró que hay cerca de 100 viviendas en peligro y que ya se están tomando previsiones para evitar mayores tragedias.
A pesar de las advertencias, algunos afectados se niegan a abandonar sus hogares, como Ruth, quien afirmó: “Es lo único que tengo para mis hijos”. Otros vecinos también indicaron que, aunque algunos ya se han desplazado a albergues habilitados por la Alcaldía, muchos prefieren quedarse debido a la falta de alternativas.
El deslizamiento de tierra provocó la muerte de una niña de cinco años y afectó a 40 viviendas. La Alcaldía ha señalado que el desastre fue provocado por la obstrucción del embovedado del río, mientras que la empresa responsable del cementerio Los Andes ha rechazado esta versión. La Fiscalía ya investiga las causas del desastre.
JRMA / Revista Estamos Vivos

