Lo que comenzó hace 41 años como una muestra de fe se ha convertido en un motor económico sin precedentes. La entrada folclórica en devoción a la Virgen del Carmen, celebrada el pasado martes, no solo desbordó las calles de la ciudad con color y fervor, sino que generó un movimiento económico histórico de Bs 500 millones.
La cifra, proporcionada por la alcaldía alteña, revela un fenómeno de crecimiento exponencial. Según Joel Mendoza, secretario municipal de Desarrollo Económico, la festividad quintuplicó su impacto económico en solo tres años, pasando de mover Bs 100 millones en 2022 a medio millón de bolivianos en 2025. “Estamos ante un evento que no solo demuestra fe, sino que genera un impulso clave a la economía local”, afirmó.

El boom económico de la festividad es notable por su capacidad para beneficiar a todos los niveles de la economía alteña, desde la formal hasta la informal. El movimiento de Bs 500 millones se distribuyó entre una amplia gama de sectores: desde los artesanos del lujo, como joyeros y bordadores, hasta los trabajadores de la base, como transportistas, vendedores ambulantes y «caseritas» de comida.
El secretario municipal de Gestión Institucional, Rury Balladares, destacó la naturaleza inclusiva de este dinamismo: “Desde el pintado de uñas, los que confeccionan los trajes, hasta las caseritas que venden comida: todos se benefician. Nos reactivamos económicamente como alteños”.
Este rápido crecimiento no solo consolida a la Entrada Folclórica de la Virgen del Carmen como una de las más grandes del país, sino que la posiciona como un ejemplo de cómo el patrimonio cultural y la fe pueden convertirse en un poderoso motor para la reactivación y el desarrollo económico de una ciudad.
RC/REV

