La muerte de un hombre que permanecía internado con graves quemaduras en el trópico de Cochabamba elevó a cuatro el número de víctimas fatales vinculadas a presuntos casos de linchamiento registrados en Bolivia durante los últimos días.

El hecho se originó en la localidad de Shinahota, donde la víctima fue acusada por comunarios de intentar comercializar una vagoneta presuntamente robada. Según los reportes conocidos, el hombre fue retenido por un grupo de pobladores, golpeado y posteriormente quemado, sufriendo lesiones que comprometieron aproximadamente el 90% de su cuerpo.

Tras el ataque, fue hallado aún con vida a un costado de la carretera y trasladado de emergencia a un centro médico del municipio de Villa Tunari. Sin embargo, la gravedad de las quemaduras provocó su fallecimiento días después, pese a los esfuerzos realizados por el personal de salud.

Luego de confirmarse el deceso, la Policía inició una investigación por el presunto delito de asesinato y anunció operativos destinados a identificar a las personas involucradas en el hecho y establecer las circunstancias en las que ocurrió el ataque.

El caso se suma al triple linchamiento registrado recientemente en el municipio de Pocoata, en el departamento de Potosí, donde tres jóvenes acusados de robo de vehículo murieron tras ser retirados por una multitud de dependencias policiales. Las víctimas fueron identificadas como Félix C.P. de 28 años, Eloy C.C. de 24 y Riner M.F. de 22.

Con estos hechos, el país acumula cuatro fallecimientos relacionados con presuntos actos de justicia por mano propia en menos de una semana. Las autoridades también reportaron otros episodios de violencia en municipios como Viacha y Caranavi, donde personas acusadas de delitos fueron agredidas por vecinos, aunque lograron sobrevivir gracias a la intervención policial.

Los recientes casos han reavivado la preocupación por los hechos de violencia colectiva y los riesgos asociados a la denominada justicia por mano propia, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades en cada uno de los casos registrados.

Revista Estamos Vivos 

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