Con el objetivo de proteger la economía familiar y asegurar el abastecimiento de productos esenciales, la Alcaldía de La Paz ha desplegado a más de 60 funcionarios municipales para intensificar los controles en los principales mercados de la ciudad.
Los operativos, liderados por la Intendencia Municipal y la Guardia Municipal, se realizan de forma rotativa en los 83 centros de abasto paceños, priorizando aquellos con mayor afluencia de consumidores. Los inspectores se enfocan en verificar la calidad, cantidad y precios de productos de la canasta básica como arroz, aceite, harina, carne y pollo.
“El gran problema es el abastecimiento. Algunos comerciantes ocultan productos durante los controles y luego los venden más caros. Por eso, estamos poniendo énfasis en garantizar que lo que se venda sea de buena calidad y en la cantidad justa”, declaró el alcalde Iván Arias.
El alcalde advirtió que uno de los productos más conflictivos es el pollo, debido a factores estructurales que han encarecido su producción, como la escasez de maíz y sorgo, además del alza en el precio del combustible. A pesar de que el Gobierno fija un precio referencial de 19 bolivianos por kilo, el municipio opta por no retirar la carne de pollo por encima de ese precio para evitar un desabastecimiento mayor.

“Si decomisamos todo el pollo por estar fuera de precio, vaciamos el mercado y eso solo provoca un alza más fuerte. Por eso enfocamos nuestros controles en productos con abastecimiento suficiente, como arroz y aceite, donde sí se puede frenar la especulación”, explicó Arias.
Los controles también buscan combatir la venta de productos en mal estado. Las sanciones incluyen multas y cierres temporales de puestos que incumplan las normas sanitarias. “No vamos a permitir que se venda comida podrida o con gusanos. La gente merece pagar un precio justo por un producto digno”, recalcó la autoridad.
Arias también hizo un llamado al Gobierno central para que garantice la provisión de alimentos y así mantener estables los precios de referencia. “No basta con fijar precios, se debe asegurar que haya suficiente producción. De lo contrario, cualquier intento de regulación será contraproducente”, concluyó.
Los operativos de control continuarán de forma permanente en los mercados paceños, como parte de la estrategia municipal para cuidar la salud y economía de la población.
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