El Ministerio Público de Bolivia confirmó que la muerte del cónsul boliviano en Argentina, Vicente Esteban Coico Quispe, fue resultado de una agresión violenta. Las primeras investigaciones indican que fue víctima de un brutal asalto en la ciudad de El Alto.

Coico había viajado desde Argentina hacia Bolivia por temas personales. El 13 de abril salió de su casa, ubicada en la zona San Luis de El Alto, con rumbo a la terminal para retornar a Argentina y reincorporarse a su trabajo como cónsul. Sin embargo, nunca llegó a su destino.

Al día siguiente, el 14 de abril, fue ingresado inconsciente como una persona no identificada (NN) a un centro de salud en El Alto. Presentaba múltiples golpes, especialmente en la cabeza. Como no portaba ningún documento ni pertenencias, no se pudo contactar de inmediato a sus familiares.

Recién el 25 de abril, 11 días después de su desaparición, sus seres queridos lograron reconocerlo. Coico había fallecido el 17 de abril a causa de las heridas provocadas por la golpiza. Así lo confirmó Carlos Cortez, coordinador de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Vida.

Aunque en un principio circuló la versión de que había sido visto en La Quiaca, Argentina, esa información nunca fue verificada por las autoridades. Ahora, la Fiscalía sostiene que se trató de un homicidio, presuntamente producto de un asalto.

La familia de Coico exige justicia y que se identifique a los responsables. Por ahora, las investigaciones siguen en curso y no se descarta ninguna hipótesis. La Fiscalía también aclaró que no hubo negligencia médica en el centro donde fue atendido, pero recalcaron que la violencia del ataque fue “muy fuerte”.

Revista Estamos Vivos

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