La Confederación de Chóferes de Bolivia otorgó un plazo de 48 horas al Gobierno para instalar una reunión en la que se aborde el desabastecimiento de combustibles que, según el sector, continúa afectando las operaciones del transporte en el país.

La dirigencia señaló que las extensas filas en los surtidores dificultan el acceso a diésel y gasolina, situación que provoca retrasos en los recorridos y pérdidas económicas para el transporte urbano, interdepartamental, de carga y pesado.

De acuerdo con la organización, la falta de carburantes sigue repercutiendo en el normal cumplimiento de rutas y servicios, generando complicaciones para los transportistas en distintas regiones.

La Confederación indicó que espera una respuesta de las autoridades dentro del plazo fijado y advirtió que, en caso de no ser convocada al diálogo, evaluará la aplicación de medidas de presión.

Revista Estamos Vivos 

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