En Bolivia, cada vez más personas usan códigos QR para hacer pagos rápidos y sin efectivo, incluso en mercados, taxis y ferias. Sin embargo, detrás de esta comodidad se esconde una nueva forma de estafa conocida como quishing, que mezcla los códigos QR con técnicas de robo de datos personales y bancarios.

¿Qué es el quishing?

El quishing es una forma de engaño digital que funciona así: escaneás un código QR que parece confiable, pero en realidad te lleva a una página falsa. Esta imita a la original y te pide datos personales como usuario, contraseña o información bancaria. Si no revisás la dirección web con atención, podrías estar entregando tus datos directamente a un estafador.

Y no solo eso. Algunos códigos QR manipulados pueden instalar virus en tu celular para espiar tus movimientos o controlar tus aplicaciones, como las de bancos.


¿Cómo se aprovechan de los códigos QR?

Según expertos en seguridad digital, como Henry Vargas de la Universidad Unifranz y Mario Durán, estas son las principales formas de estafa con QR en Bolivia:
Reemplazo de códigos QR: Estafadores pegan sus propios códigos encima de los originales en negocios o taxis.

Así, el dinero no llega al verdadero destinatario, sino a la cuenta del delincuente.
Comprobantes falsos: Alguien simula un pago mostrando una captura falsa o un comprobante modificado. Como las transferencias no siempre se confirman al instante, algunos vendedores caen en la trampa.

Filtración de datos: Al publicar tu código QR (por ejemplo, en redes sociales), también estás mostrando tu nombre, banco y número de cuenta. Con esa información, alguien puede intentar suplantar tu identidad.

Consejos para protegerte

  1. Revisá bien el código QR antes de escanearlo. Evitá códigos que estén despegados, sobrepuestos o mal impresos.
  2. Escaneá solo códigos de confianza, como los de comercios conocidos o plataformas oficiales.
  3. Verificá la dirección web (URL) a la que te lleva el código. Si algo se ve raro, no ingreses tus datos.
  4. Nunca compartas tu código QR públicamente si tiene datos personales o bancarios.
  5. Usá dos cuentas bancarias: una principal, donde guardes tus ahorros, y otra solo para hacer o recibir pagos menores.
  6. Revisá tus transacciones directamente desde la app del banco, no confíes en capturas de pantalla.

Una advertencia para todos

Aunque los pagos por QR son prácticos, también pueden ser riesgosos si no tomamos precauciones. Como señala Mario Durán, cada tres días se registra una denuncia en Bolivia relacionada con estafas por QR. Estar informados y actuar con cautela puede marcar la diferencia.

Tu celular es tu billetera. Cuídalo como tal.

Revista Estamos Vivos

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