El crecimiento de estafas digitales en Bolivia pone en riesgo la seguridad y los datos personales de miles de usuarios, alertan especialistas en ciberseguridad. Desde ventas falsas en redes sociales hasta hackeos mediante enlaces y archivos maliciosos, los ciberdelincuentes emplean tácticas cada vez más sofisticadas para engañar a las víctimas.
En entrevista con El Mañanero, Iván Bernal, experto en ciberseguridad y hacker ético, explicó que la mayoría de los engaños no dependen de vulnerar sistemas, sino de manipular psicológicamente a las personas, técnica conocida como ingeniería social. “En las redes todos somos vulnerables. Hoy no se vulnera al sistema, se vulnera a la persona”, advirtió Bernal, señalando que los delincuentes convencen a los usuarios de descargar aplicaciones, enviar fotos de documentos o realizar depósitos, lo que les permite obtener control sobre dispositivos o información sensible.
Facebook Marketplace y TikTok son escenarios frecuentes de estos fraudes. En Facebook, los estafadores crean perfiles falsos o robados, publican productos inexistentes y solicitan adelantos o datos personales. En TikTok, se enfocan en usuarios jóvenes mediante juegos o aplicaciones que prometen ganancias rápidas. Según Bernal, “primero piden invertir 20 bolivianos, luego 200, después 1.000… hasta que desaparecen con todo el dinero”. Una práctica particularmente riesgosa es solicitar fotos del carnet de identidad, que luego pueden ser utilizadas para suplantar a la víctima y cometer nuevos fraudes, dejando al afectado inicial con la responsabilidad ante las denuncias.
Bernal también advirtió sobre archivos maliciosos enviados por WhatsApp y la exposición al conectarse a redes Wi-Fi públicas, que pueden permitir a los delincuentes acceder a datos personales o controlar dispositivos. “En ciberseguridad, no hay internet gratis sin costo”, sostuvo el especialista.
Entre las recomendaciones para prevenir ser víctima de estafas digitales destacan:
- Desconfiar de ofertas demasiado atractivas.
- No enviar fotos de documentos personales.
- Evitar depósitos sin verificar presencialmente la venta.
- Descargar aplicaciones solo desde Play Store o App Store.
- No conectarse a redes Wi-Fi públicas.
- Revisar permisos de aplicaciones y mantener los sistemas actualizados.
Bernal concluyó recordando que ningún dispositivo es completamente seguro si el usuario no adopta medidas de protección. “La información es poder. Cuidarla es protegernos”, enfatizó. La educación digital y la prevención se presentan como las herramientas más eficaces frente a un enemigo invisible que, cada vez más, se esconde detrás de una pantalla.
Revista Estamos Vivos

